lunes, agosto 14, 2006

Mi Luz

Al momento de hacer algo, lo que sea, se necesita de algo divino en cierto sentido, algo inspirador, una luz, mi luz.
Bueno, pasó un tiempo donde esa luz no estaba en mí, había agarrado sus cosas y se fue, en pocas palabras, me dejó sola. Cuando yo tenía esa luz a mi lado, para mi era todo mas especial, la forma de expresión, de hablar, de escribir y hasta de amar, lamentablemente me di cuenta tarde de eso, cuando ya no había mucho por hacer y esa luz ya no estaba ahí. Cuando me dejó, sin darme cuenta algo en mí se perdió, algo me faltaba pero yo no lo notaba, así pasó el tiempo y transcurrió sin su compañía, sin la energía que me daba día a día.
Al pasar las horas, días, meses y años, de un día a otro esa luz volvió, sin aviso ni invitación, como pasa con la vida cuando algo te pertenece, entras sin pedir permiso y con todo el derecho. Esa luz volvió a mi, volvió en el momento preciso, como siempre pasa, vino a ocupar el espacio que le pertenece y que yo inconcientemente había dejado desocupado y cerrado, como para que nada lo robara, como pensando que talvez, algún día, iba a volver, y que bueno es sentir que no me equivoque.
Cuando la luz vuelve a uno, todo se ve diferente, todo se llena de colores, de vida, de energía, todo se ve más claro, más exacto y definitorio, las cosas cambian, la vida cambia, después de todo es un espiral, donde se puede pasar por la misma etapa, pero notamos que ya no somos los mismos, sino que hemos evolucionado.
Algo pasa con esa luz, esa luz es mía, ella me trajo de vuelta el pasado, sólo que ya no somos los mismos, sino que somos mejores… no se si vuelva a abandonarme, pero si pasara, volveré a cerrar ese lugarcito en mi, esperando nuevamente su regreso, total, es una historia, y como toda historia, es digna de revivir cada vez que sea necesario…

miércoles, mayo 31, 2006

Recordando|te...

Cuando la vida nos da la oportunidad de rodearnos de seres extraordinarios, de esos que nacen para entregarse y lo hacen hasta el último día, sin importar nada, ni el tiempo ni las condiciones. Esas personas llegan a la vida de algunas para ayudar, alimentar de todas las maneras y ver crecer. Lamentablemente, la vida no siempre juega a nuestro favor. Creo que muchas veces este viaje esta lleno de envidias y egoísmo, por lo que nos quitan a esos seres que vienen a regalar incondicionalmente. Se dice que su ciclo ya está cumplido o que ya realizaron las tareas a las que venían, pero aún así, no es justo. Bueno, nada es justo y la perfección no existe.

En un día como hoy, hace exactamente un año, pase por una de las peores penas de mi vida, de esas que te congelan y te enmudecen, de esas que quitan hasta la sonrisa que siempre permanecía impávida en mi rostro, de esas tristezas que calan tus huesos y de cierta manera te asfixian. Luego de un año, 365 días, creo que esa pena sigue aquí y no me deja en paz. Por más que intento, siempre cae una lágrima por mi mejilla y creo que siempre será así, es melancolía, es recordar, es retroceder y remecer penas que estaban estancadas como en un pozo, donde se concentra todo en su fondo, pero a la luz de cualquiera, el agua esta limpia y talvez hasta yo creo eso, pero se que me miento reiteradamente y que mi pozo esta podrido en cierta manera.

Soy de las personas que nacen para el resto, pero no para mi, creo que darme cuenta de esto me ha ayudado a ver cual es la misión que se me ha entregado en este mundo, y esa misión no soy yo precisamente, mi telos es vivir para otros y desvivirme por eso si es necesario. Suena lindo y dadivoso, pero la realidad dista de eso, creo que mi respuesta al querer remecer el pozo es sanarme y purificar algo que se que es posible, solo que me falta la valentía de asumir mi propia realidad, esa realidad que dejo de lado, por vivir de la felicidad del resto, en pocas palabras, por cobardía.

Escribir este tipo de palabras es doloroso y complejo, es buscar respuestas que no tengo o si las encuentro no quiero tomar en cuenta, me es más fácil vivir esta vida, que asumir mi propia vida.

Siento la presencia de mis ángeles a todo momento, los buenos y los malos, lo cual es reconfortante para alguien que no cree en muchas cosas, mejor dicho, en nada. Estos momentos nos hacen vulnerables y nos hacen pensar en cosas que no son de mi agrado, pero se que debo enfrentar. Es un poco como los molinos de viento, con los cuales es prácticamente imposible luchar, pero no hay nada de malo en creer que se pueden vencer…

Aquí va un extracto de una canción de un trovador moderno, que es para ella y lo que siento en este momento…

Realmente no estoy tan solo, quién te dijo que te fuiste
Si uno no está donde el cuerpo, sino donde más lo extrañan
Y aquí se te extraña tanto
Tú sigues aquí, sin ti, conmigo
¿Quién está contigo si ni siquiera estás tú?....

Para mi angelito, la que siempre me acompaña…

viernes, mayo 26, 2006

Practica|ndo| Sentimentalismo

Bueno, como siempre supe y esperé desde mi primer día aquí, hoy termino mi practica profesional, si, esa que más de una vez he titulado de “humorada”. Estoy feliz por el hecho de no venir más, poder dormir una o dos horas más, poder hacer lo que quiera, etc. Pero me estoy dando cuenta, que me retiro de esta lugar con bastante pena y congoja, cosa que pensé nunca pasaría.
La verdad es que esto no ha sido tan terrible, de hecho me queda un saborcito a miel y café con sacarina cuando pienso en ese 20 de marzo que llegué aquí por primera vez, sin tener la más mínima de idea de lo que iba a ser mi vida de ahí en adelante.
Muchas veces fue terrible tener que venir hasta acá (mi lugar de inspiración para mantener este blog) para estar sentada al frente de un computador, haciendo lo mismo que podía hacer en mi casa. Pero sin dudas esto me sirvió, aprendí varias cosas, desafíe mi propio destino, me fui a beber con mi partner, vi distintas realidades y conocí gente maravillosa, de las cuales estaré siempre agradecida. No me pudo tocar una jefa más adorable y siento suerte por eso, no todos pueden reírse y conversar de todo, hasta de los líos sentimentales, con su jefe(a), pero yo si.
Siento que sin quererlo formo parte de aquí, a pesar de no sentir que es mi lugar, creo que acá no me olvidarán, muchas veces alegré mañanas y tardes completas, mis risotadas varias veces se escucharon hasta el primer piso y sin duda mis anécdotas de los lunes fueron un apartado entretenido para varios de mis compañeros que oían atentamente mis frases típicas y tonos alegres.
No se si me extrañaran de sobremanera, pero se que el lunes que viene miraran mi puesto y dirán “qué estará haciendo la Cami?”, de eso estoy segura.
Con todo esto me quedó una enseñanza muy especial, que en otra circunstancia no habría aprendido, y es que todo lo malo algo bueno traerá, como dice la canción. Estos dos meses y un poco más tuvieron sabores agrios y sabores dulces, sobre todo después de almuerzo cuando iba a comprar mis Tiffany´s.
Cuando uno está sobre la marcha no puede lograr una distancia real de lo que pasa, por lo que despotricamos por tonteras, que en su momento ahogaron hasta mis huesos pero que ahora siento olvidadas, otras me sirvieron y otras me acompañaran para siempre, para mi, eso es aprender.
Esta reflexión puede ser porque las despedidas siempre son tristes y no quiero decir “Adiós”, tengo ganas de decir “hasta siempre”, pero tampoco siento que eso sea cierto, porque no se si quiero volver, no escupiré al cielo, por que si algo he aprendido en mi corta y joven vida es que nada está completamente dicho. Menos cuando se liga el cariño, con las personas que te acompañaron durante este tiempo, corto pero intenso.
Que más me queda hacer... guardar mis cosas y agradecer...

miércoles, mayo 17, 2006

Un Poco de ti Para mi

Debo confesar que egoísmo de tu parte no hay.
Siempre actuamos como somos, simples...
Talvez podría decirse que esto no es blanco o negro, digamos que es gris...
Muchas veces no supe cómo despedirme, pero siempre como saludarte.
Tampoco supe decir cosas, preferí el silencio, cuando se podía, claro...
Intente comunicar de otras formas, pero las señales no son tu fuerte, talvez tampoco lo son para mi.
Pude pensar en ti sin sentirme mal por eso...
En minutos estabas conmigo, en otros, estando contigo estaba sola...
Me alegra no exigirte, así tampoco me exiges, lo que hace todas las cosas más fáciles
A veces quise correr a tu lugar, pero no tenía porque hacerlo, por lo que nunca lo hice...
Talvez use el recurso de ser mujer para que me quisieras como yo quería, pero los esquemas no lo permitían...
A veces pienso que es algo lindo, pero no hay algo...
No sabemos hablar... la franqueza no forma parte de nuestro diccionario, pero si el miedo, que forma parte del mío por lo menos...
Así están las cosas...
Así y todo eres tú...
Así y todo soy yo...
Y así están las cosas...
En un espacio gris, agridulce / más dulce que agrio...
Un momento en nuestras vidas
Sólo me queda decir: Gracias Totales...

lunes, mayo 15, 2006

La Generación Perdida

Siempre se acusa a los jóvenes de no tener mayores preocupaciones y mal gastar su tiempo. Se nos exige responsabilidad en los estudios y con nuestras vidas, pero más allá de eso, no tenemos otras cosas por las cuales preocuparnos.
En realidad somos la resaca de una generación que luchó y que se supone, nos abrió el camino para seguir avanzando en un cambio social profundo. Lamentablemente todo eso quedó ahí, las ideologías y pensamientos coyunturales, las luchas y manifestaciones, las largas marchas por la alameda, son pasado, un pasado que siento que nos sirvió para conseguir la libertad que ahora disfrutamos, pero también tiene un lado negativo y es que mató esa magia adolescente de creer que el mundo se puede cambiar. Ahora se cree que ser revolucionario es tirar piedras y romper semáforos que pagamos todos los chilenos, si bien algunos pueden leer eso como “manifestación” en contra de un sistema enajenante, para mi es vandalismo sin profundidad ideológica, aburrimiento, estupidez y tontera en su máxima expresión.
Lamentablemente vivimos una época que ya no es de transformaciones, está todo dado. No marcaremos jamás un precedente en la historia de Chile, sólo podremos decir que pasamos por aquí, vimos la llegada del “No” con ojos de niños, una apertura a la democracia con ojos esperanzadores y vivimos un cambio de siglo con ojos desilusionados, pero de pelear por nuestras ideas jamás, de alzar la voz en el colegio, nunca, ¿que hacíamos nosotros? Mirar, ni siquiera observar, sólo somos meros espectadores de una película insípida.
No creo que a muchos de nosotros ésta situación nos tenga intranquilos, pensándolo fríamente, todas las generaciones pasadas tienen algo que contar, algo que enseñar o transmitir, lamentablemente yo creo que no tengo nada que decirle a mis hijos, en realidad he vivido mi juventud de manera pacifica (talvez demasiado), y cuando quise ser revolucionaria nadie me apaño en mi genial idea de abandonar mi cagá de colegio e irme a recorrer América Latina con una mochila y un cuaderno donde escribir mis memorias. Ahora pienso que sería de mi, si hubiese sido más valiente, pero me di cuenta que no lo soy, porque sigo aquí, inmóvil, esperando que alguien solucione las injusticias que tanto me molestan, porque, que voy a hacer yo? nada, no puedo pararme en el congreso como esas viejas locas que defienden al Tata a gritar que modifiquen las leyes sociales que en vez de ayudar están estancadas aún, después de años de espera, donde son personas las que tienen su esperanza puesta en legisladores que no mueven muchos músculos ni neuronas, que se tiran la pelota de fuego unos a otros sólo para no quemarse.Bueno, así están las cosas para nosotros, es triste pero cierto, somos una generación que conoció el pisco y los vicios mucho antes que las generaciones anteriores, o sea más encima, vamos a estar cagados físicamente, sin historias que contar, nada porque enorgullecernos y más achaques que victorias. Pero eso es lo que somos, una generación perdida en medio de la nada, un híbrido sin acuerdos entre nosotros, una masa que se mueve por la televisión e Internet, sólo somos un puñado más de jóvenes arrastrados por el sistema que nuestros propios antecesores intentaron acabar, pero nosotros reproducimos cada día más, sin darnos cuenta que esto muchas veces esto no es vida.